A principios de año, el ex gobernador de Puerto Rico Pedro Roselló propuso la creación de una Comisión de la Verdad y Reconciliacón en Puerto Rico de ser electo gobernador nuevamente. Según su propuesta, se le ofrecerá amnistía a aquellos que reconozcan haber cometido actos de corrpución o violación a los derechos civiles en el pasado. Roselló basa su propuesta en la Comisión de la Verdad y Reconciliación en Sur Africa (aunque su idea no se parece en practicamente nada a la experiencia en Sur Africa). A continuación está una carta que escribí sobre el tema y que fue publicada en el periódico El Vocero de Puerto Rico el 21 de enero de 2008:
Sobre Comisiones de la Verdad
por Joel A. Blanco Rivera, Archivero
¿Es necesaria una Comisión de la Verdad y Reconciliación en Puerto Rico, tal como lo propone el Dr. Pedro Roselló González? Antes de tomar juicio sobre el mismo, es importante entender qué son las Comisiones de la Verdad, por qué son creadas, y cuáles han sido sus funciones principales.
Las primeras Comisiones de la Verdad surgen en Latinoamérica a partir de 1982 ante la necesidad de investigar graves violaciones de derechos humanos durante periodos de dictadura, como los casos de Argentina y Chile durante las décadas del 70 y 80, o como consecuencia de guerras civiles, como en el caso de El Salvador. Más de veinte Comisiones de la Verdad han sido establecidas a nivel mundial, siendo el trabajo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación en Sur Africa el más conocido. Estas comisiones surgen como parte de un proceso de transición a un sistema de gobierno democrático. Además, la gran mayoría de las comisiones son establecidas ante la dificultad de procesar criminalmente a miembros del régimen autoritario, y en el caso de guerras civiles, como parte del proceso de negociación de paz.
Existe otra función importante en el trabajo de las Comisiones de la Verdad, y el mismo esta relacionado a la memoria colectiva del país. Durante el periodo de régimen autoritario o de guerra civil, las víctimas de violaciones de derechos humanos son silenciadas por medio de la persecución, tortura, asesinatos y desapariciones. Por lo tanto, las Comisiones de la Verdad se convierten en la voz de las víctimas, y tienen la responsabilidad mayor de establecer la verdad oculta durante los años de represión, a la vez que recomienda mecanismos para compensar a las víctimas y/o a sus familiares. Estas recomendaciones incluyen el establecer espacios de conmemoración, como por ejemplo memoriales y archivos, para que ese pasado no se olvide.
Es dentro del marco de esta función que surgen los llamados a la reconciliación y al perdón, el cual es una de las razones principales que explica el Dr. Roselló para justificar su propuesta. Sin embargo, el proceso es más complicado que ofrecer amnistías para aquellos que reconozcan haber cometido delitos de corrupción, persecución política o violaciones a los derechos civiles. Inclusive, existe debate en cuanto a si los trabajos de las Comisiones de la Verdad realmente logran reconciliación nacional. Además, la proliferación de estas comisiones ha levantado voces de alerta, ante la preocupación de que se desvirtúen sus responsabilidades y funciones. Lo último es mi mayor preocupación sobre la propuesta del ex Gobernador.
Puerto Rico no necesita una Comisión de la Verdad. El país cuenta con las leyes necesarias para procesar criminalmente a aquellos que cometen delitos de corrupción o violaciones de derechos civiles. Lo que Puerto Rico necesita son puertorriqueños y puertorriqueñas que hagan cumplir las leyes, y que cumplan con su responsabilidad por encima de sus intereses personales o políticos.
